miércoles, 28 de febrero de 2018

LAS FORMAS MÁS ABSURDAS PARA GASTAR TU DINERO

1. Comprar marcas reconocidas cuando tienes la alternativa de comprar la “marca blanca” del supermercado. Normalmente es el mismo producto empacado con diferente marca. En muchas ocasiones te están vendiendo la marca, no el producto como tal.
2. No aprender a cambiar cosas de tu carro sin necesidad de llevarlo al concesionario. Al igual que las marcas, los concesionarios te cobran altos precios por un simple cambio de aceite. Este tipo de cosas son las que tienes que aprender.
3. Si quieres gastar más dinero inútilmente puedes ir a comprar la comida al supermercado cuando tengas hambre o dispones de mucho tiempo.
4. Comprar botellas de agua y chips en la cafetería, cuando puedes tener un termo de agua y llenarlo del grifo y comprar los chips en cantidades en un supermercado.
5. Botar comida que se ha vencido teóricamente. Cuando almacenas tu comida en buenas condiciones en tu refrigerador, esta suele durar más de lo que dice en la fecha de vencimiento.
6. Pagar por cable de televisión que no utilizas. En serio, ¿qué haces pagando por tantos canales cuando a duras penas prendes tu televisor y ves los mismos tres canales?
7. Pagar pequeñas sumas de dinero con tu tarjeta de crédito. Pierdes la noción del dinero y te parece que cada compra es insignificante, el problema es que son cientos de ellas. Este es uno de los errores más comunes con el dinero plástico.
8. No conocer cada costo y comisión que te cobra el banco, desde el costo por retirar dinero hasta la comisión por tenerlo en una cuenta. Desconocer que la tasa de interés de tu tarjeta de crédito es sumamente alta, pagar a cuotas muy lejanas porque “así te queda más fácil de pagar”
9. Vivir en un espacio demasiado amplio que tienes que “llenar” con cosas que no necesitas y que son costosas.
10. Comprar aplicaciones y gastar dinero comprando gadgets dentro de tu celular que difícilmente utilizas. Piensas que con esas aplicaciones serás más productivo, y ni hablar de las Pokebolas que compras en tu celular. Podrás ser un maestro Pokemon, pero no en tus finanzas personales.
11. Hacer caso omiso del testigo de tu carro que dice que tienes las llantas sin el aire suficiente. En caso de que no saberlo, las llantas desinfladas consumen mayor gasolina y se dañan más rápido.
12. Pensar que estás ahorrando dinero con cupones que utilizas para comprar cosas que no necesitas. El hecho de que sea una promoción no significa que tengas que comprarla, y más cuando no lo necesitas.
13. Comprar las últimas tendencias y colecciones de ropa. Existen alternativas más económicas en tiendas que tienen los saldos. Encuentra los outlets en tu ciudad donde las marcas llevan la ropa de temporadas pasadas.
14. No cuidarte de manera preventiva. No visitar el odontólogo, cuidar tu piel y no tener hábitos saludables e higiénicos en general. Si no crees en esto, mira cuánto cuestan los tratamientos y medicamentos.
15. Comprar productos basados en su promesa de venta. No seas una víctima de una buena estrategia de mercadeo. Esos productos no te quitarán 10 años de vida, tampoco te reducirán 5 centímetros de cadera… y así infinidad de productos.
16. Lavar varias veces en semana y no acumular una sola tanda para ahorrar agua, jabón y tiempo. Deja de utilizar la secadora, que te daña la ropa y es enemigo de tu bolsillo con esas cuentas del gas y electricidad.
17. Deja de comprar bebidas energizantes que afectan tu bolsillo, y más importante aún, tu estado físico. Alguna vez has leído las contraindicaciones de este tipo de bebidas? Si te sientes cansado, evalúa tus hábitos antes de dormir, qué estás haciendo que no te permite dormir bien y por ende sentirte así.
18. Comprar máquinas de afeitar desechables que no duran más de una semana. Es preferible que inviertas en una buena una sola vez, y no estar cada semana con tu cara cortada (en el caso de los hombres), o con tu piel sensible y lastimada.
19. No cargar con un termo para tu agua o una taza reutilizable para tu café o bebida caliente. En el primer caso, estarás comprando agua embotellada, teniendo opciones gratuitas. Y en el segundo, existen lugares que descuentan el precio del vaso, si llevas el tuyo.
20. Pagar por café individual cuando puedes preparar el tuyo en casa de manera gratuita. Este es uno de los gastos innecesarios que te empobrecen sin darte de cuenta. No sabes cuánto dinero puedes ahorrar si decides preparar el café en tu casa.
21. Comprar en pequeñas cantidades aquellos productos que sabes que no se vencen, o que puedes guardar por un largo periodo de tiempo, terminan saliendo más costosos que comprarlos en cantidades grandes.
22. Comprar una gran cantidad de frutas, verduras y vegetales que sabes que se van a perder. En este tipo de productos asegúrate de comprar lo necesario. No solo serán más frescos, sino que ahorrarás dinero.
23. Si no estás utilizando los descuentos que tienes por ser estudiante, por hacer parte de una comunidad, por tener una suscripción al periódico, estás dejando de ganar una cantidad interesante de dinero. En cada establecimiento pregunta qué programas manejan.
24. Comprar productos ya terminados, empacados o preparados en el supermercado que puedes comprar de otra manera. Este tipo de productos que tienen cierto “valor agregado” están hechos para maximizar la rentabilidad de los supermercados, no para facilitarte la vida.
25. No tener un plan de telefonía celular y más bien recargarlo cada vez que te quedas sin saldo. Si haces las cuentas estás pagando mensualmente un plan mucho mejor de lo que adquieres en cada paquete.
26. Cuando dejas conectados tus aparatos electrónicos en casa, estos siguen consumiendo energía, así no los estés utilizando…sigues gastando dinero inútilmente.
27. Ponerle gasolina a tu carro en el día, y no la noche, hace que esta tenga un menor rendimiento. Está demostrado que durante el día esta tiende a evaporarse con el calor, por ende se está evaporando tu dinero.
28. Dejar para la fecha límite el pago de tu tarjeta de crédito, que normalmente suele pasarse y terminar pagando intereses en mora que son los más altos del mercado.
29. Tener varias tarjetas de crédito, que no solo aumentan tu nivel de endeudamiento, sino que implican mayores cuotas de manejo.
30. Uno de los peores errores es no saber en qué te gastas tu dinero, convertirlo en plata de bolsillo, no ahorrar, y en general, no tener una planeación financiera. Viviendo de mes en vez con tus ingresos y no tener un objetivo claro.
Si estás de acuerdo, siguenos en Educación Financiera, comparte y etiqueta a quien necesita estos consejos.

martes, 27 de febrero de 2018

CADA VEZ MENOS TRABAJO... HASTA PARA LOS ADULTOS...

Si usted es mayor de 40 años y empieza a pensar que ya no es plenamente capaz de concentrarse y recordar los hechos, podría señalar a su trabajo como un factor contribuyente.
Un estudio de investigación reciente conducido por los expertos en el instituto de Melbourne produjo conclusiones interesantes. Mientras el trabajo sea de hasta 30 horas a la semana éste será bueno para la función cognitiva en la cuarta década de vida, cualquier carga adicional hace que el rendimiento disminuya.
En realidad, las personas que trabajan 55 horas a la semana o más tienen el mayor declive cognitivo que aquellas que no tenían trabajo, se jubilaban o no trabajaban en absoluto.
La investigación incluyó 3500 mujeres y 3000 sujetos masculinos a los 40 años de edad. Mientras los sujetos realizaban pruebas de función cognitiva, su desempeño laboral estaba siendo monitoreado.
La prueba conocida como Ingreso del Hogar y Dinámica del Trabajo en la encuesta de Australia, midió cuán capaces fueron para leer las palabras en voz alta, hacer coincidir letras y números en ensayos de velocidad y recitar listas de números. El autor de este estudio, el profesor Colin McKenzie de la Universidad de Melbourne, afirma que tanto “conocer” como “pensar” son indicadores significativos. Las pruebas de lectura son el elemento «conocedor» de la capacidad, mientras que el «pensamiento» comprende el razonamiento de la memoria, la ejecución y la abstracción.
Aunque se cree que cierto grado de estimulación intelectual beneficia la retención de la función cognitiva en la edad avanzada, con acertijos cerebrales tales como crucigramas y Sudoku que preservan la capacidad cerebral en las personas mayores, la estimulación excesiva tiene el efecto opuesto.
El profesor McKenzie dijo para el periódico británico The Times que muchos países pretenden elevar la edad de jubilación, forzando a las personas a trabajar más tiempo, ya que no podrán reclamar beneficios hasta la edad avanzada. Su opinión es que la cantidad de trabajo puede tener una importancia significativa importante en esto.
El grado de estimulación intelectual puede depender de las horas de trabajo. El trabajo puede ser una espada de doble filo. Por un lado, puede desencadenar la actividad cerebral, pero al mismo tiempo trabajar demasiado tiempo puede llevar a la fatiga y el estrés, lo que potencialmente daña las funciones cognitivas.
McKenzie cree que el trabajo a tiempo parcial puede beneficiarse en la preservación de la función cerebral en la edad media y avanzada. Así que surge la pregunta, ¿deberían las personas que pueden pagarlo reducir sus horas de trabajo? ¿Y el tipo de trabajo representa un factor?
Una persona pensaría que un trabajo menos estresante que disfrutan causaría menos daño en sus niveles de estrés y fatiga. Sin embargo, la prueba de Hilda no analiza cómo el tipo de trabajo afecta los resultados, así que esto es algo a considerar.
El profesor McKenzie analiza: “Es muy difícil identificar los efectos causales del tipo de trabajo sobre las funciones cognitivas. Las personas pueden ser seleccionadas en ciertas ocupaciones de acuerdo a sus habilidades cognitivas. “Ciertamente, las profesiones que implican trabajar mucho tiempo bajo estrés, en áreas competitivas y exigentes generalmente dañan la salud“.
Como la mayoría de nosotros estamos obligados a seguir trabajando después de los 40 años, cuidar la salud, pasar unas vacaciones tranquilas, y extender el tiempo de inactividad se vuelve esencial. El profesor McKenzie sugiere que “trabajar a tiempo completo – más de 40 horas a la semana – es aún mejor que ningún trabajo en términos de mantener la función cognitiva, pero no es maximizar los efectos potenciales del trabajo”.
Al parecer, el equilibrio es necesario, especialmente porque los gobiernos de algunos países tienen planes de introducir requisitos de trabajo a tiempo completo hasta la edad de 70 años.

viernes, 12 de enero de 2018

SUPERA TUS HERIDAS EMOCIONALES

Las heridas emocionales que sufrimos en la niñez pueden ser arrastradas a lo largo de la vida, incluso en las etapas de la vida adulta, por ello es tan necesario aprender cómo desintoxicarnos de todas estas emociones negativas, para comenzar a sanar desde adentro.
La infancia es la más valiosa etapa de nuestras vida, esto debido a que es en ella que aprendemos con más velocidad, vocabulario, lenguaje, significados, pero también emociones básicas, a partir de las cuales formaremos nuestra personalidad, canalizaremos nuestra manera de relacionarnos, y enfrentaremos los desafíos que se nos presenten en la vida adulta.

Cómo afectan las heridas emocionales de la niñez
Los traumas, llamados heridas emocionales en la niñez pasarán a formar parte de la médula de nuestras emociones cuando seamos adultos, podríamos compararlo con lo que sucede cuando maltratamos una planta apenas esta germina, las secuelas de ese maltrato permanecerán en la planta es sus hojas y raíces durante toda la vida de la planta.

Entender cómo aprenden los niños
Como padres debemos tomar conciencia de esta realidad y controlar y revisar constantemente nuestras acciones para con los niños y en la vida familiar, y recordar que ellos aprenden más de observar como tú “haces” las cosas que de “escuchar” lo que tú dices de esa misma cosa.
Los hijos no vienen con un manual, es en un “hacer diario” que vamos desarrollando nuestro estilo parental, desarrollando habilidades para superar cada uno de los obstáculos que vamos encontrando en el camino, nunca habrá un padre perfecto pero si serás el mejor padre que puedas ser, poniendo en ejecución tus habilidades de observación, mejoramiento y cambio. Entonces vale aquí recordar cuales son las principales heridas emocionales y traumas, que se pueden ocasionar en la vida emocional de los pequeños de la casa, para usar a modo de prevención, a la hora de actuar.
Al mismo tiempo se incluyen algunos consejos útiles a tomar en cuenta cuando debemos tomar ciertas decisiones.

Miedo al abandono, una cárcel en el corazón
Esta herida emocional del pasado, tiene su origen cuando la madre, o el cuidador de un niño, no puede, o no quiere, responder como figura protectora frente a los miedos que el pequeño experimenta, son pequeños dejados a cargo de terceros o dejados solos por largos periodos, o simplemente hijos de madres o padres que, por motivos personales, no quieren responder adecuadamente a las exigencias de compañía y atención que los niños requieren. Las personas que han vivido experiencias de abandono en su infancia suelen ser inseguras y desarrollan una dependencia emocional, basada en un profundo miedo a que les vuelvan a abandonar.

Violencia Intrafamiliar, un caos interior
Culturalmente, se nos ha enseñado que golpear a los niños en una conducta aceptable, sin embargo, existen muchas investigaciones que nos hablan de lo contrario, golpear enseñará a los niños a resolver sus conflictos con violencia, a no manejar adecuadamente sus estallidos de ira, a resolver sus conflictos familiares por la vía de la “Ley del más fuerte”, estas secuelas y heridas emocionales de la infancia, serán llevadas a la edad adulta y afectaran, generando esposas y esposos maltratadores.

Rechazo, un espejo desolado
Existen padres que rechazan sus hijos por variados motivos; llegó en un momento inadecuado, es producto de un descuido, es exactamente igual a su papá, etc., El rechazo constante hacia nuestro hijo va a generar un proceso de auto rechazo. esta herida emocional del pasado en la etapa de adulto repercutirá con la sensación de que jamás, haga lo que haga podrán ser “suficientes” en la vida, en el trabajo, en los estudios e incluso en el amor, estos individuos preferirán permanecer solos y aislados.

La injusticia, un alma impotente
Desde muy temprana edad, los niños tienen la capacidad de evaluar si una situación en la que están involucrados es justa o injusta, o si por el contrario se recibe un trato igualitario, y para los que tienen varios niños este es un asunto de suma importancia. Al vivir en un ambiente que ha sido totalmente injusto, esto termina por deteriorar el “yo”, transmitiéndoles la idea de que no son merecedores de la atención de los demás.
Un adulto que ha sufrido esta herida emocional, entonces puede convertirse en una persona insegura o, al contrario, en alguien cínico que tiene una visión pesimista de la vida. Esta persona tendrá problemas para confiar en los demás y establecer relaciones, pues inconscientemente piensa que todos le tratarán mal.

La traición, promesas no cumplidas, un mundo aterrador
A veces los padres somos unos grandes prometedores, prometemos y no cumplimos las promesas, pero esto genera un trauma en los más pequeños, una herida emocional, va enseñando que el mundo y las personas cercanas no son fiables, y cuando adulto el tendrá una personalidad insegura, miedosa y celópata.

La humillación, un espíritu dolido
Hoy más que nunca se ve este fenómeno, cada día son más los niños que crecen en ambientes humillantes, el bullying es uno de ellos, los niños que constantemente son sometidos a situaciones humillantes, burlas, y descalificación, ya sea en la escuela o en el hogar, crecen con una gran tendencia a la depresión y una autoestima baja. Seguramente todos recordaremos alguna situación humillante en la infancia, falta solo recordar para entender que grave puede ser este trauma emocional de la niñez y como termina siendo una carga que llevamos en la vida adulta.

Temor a lo desconocido, una barca sin puerto
Muchos padres alentamos a nuestros niños a perder el temor a la oscuridad o a los lugares desconocidos, o subestimamos sus miedos diciendo que no sean cobardes, miedo al agua, etc. Los niños requieren un poco de paciencia, y la inmersión violenta en ambientes desconocidos solo generará individuos inseguros, con temor al cambio, y resistentes a la diferencia.

Solo queda decir… Y como dice Gardel en su famoso tango… Vivir, con el alma aferrada, a un dulce recuerdo, que lloro otra vez… las memorias de la infancia marcarán el resto de nuestras vidas, atentos queridos padres.

jueves, 21 de diciembre de 2017

NO ES LO QUE DICES, SINO CÓMO LO DICES...

"No te van a querer ni los perros", era la frase que una "madre exigente" siempre usaba para retar a sus hijos cuando se portaban mal. Primero, venía el pellizcón, y después, como de remate, esa maldita frase punzante, aguda. ¿Y qué culpa tuvieron sus hijos para que fueran tratados de esa manera? Seguramente, si le preguntan, ella los educó con "amor". Y en nombre de ese "amor" (arraigado en nuestros corazones desde los tiempos bíblicos), dijo frases como estas... Lamentablemente, la historia se repite en la mayoría de nuestros hogares; en nuestro afán por "educar" a nuestros hijos, nosotros como padres cometemos el mismo error día tras día. Y no nos damos cuenta que lo que realmente necesitan nuestros hijos es amor y comprensión, y más comunicación con la figura paterna.

"¿Quién quiere otra torta de jamón?", preguntó Carlos en el cumple de su hija. Ella estaba festejando sus 19 y él se había ofrecido de asador. "¿Quién quiere otra torta de jamón?", insistió. Pero cuando la susodicha se acercó para tomar su torta ocurrió un hecho lamentable: "Vos no, mi amor, que estás muy gorda", fue la frase que el propio padre de la chica disparó delante de todos sus amigos. Ella se puso roja de vergüenza, un nudo enorme le cerró la garganta y no comió más. Se levantó despacio y la soledad de su cuarto adolescente fue el mejor refugio hasta la madrugada del día siguiente. El padre murió preguntándose qué hizo mal esa noche. (En realidad, él se sintió culpable por soltar la frase que le hirió los sentimientos... a su propia hija)

"Vamos, no seas mariquita", le dijo su profesor de natación cuando él –que en ese momento tenía 6 años– pidió una toalla al salir de la pileta porque tenía frío. Y todos sus amigos empezaron a reírse. "Mariquita, mariquita", le gritaron. Y el profesor, lejos de hacerlos callar, los alentó. Nunca más volvió a nadar. (Y nunca, en 34 años de vida, apoyó sus labios en los labios de una mujer.) Aquí el profesor es el gran responsable del "bullying" del que el adolescente fue objeto. YO LO HABRÍA EXPULSADO DEL INSTITUTO SI FUERA EL DIRECTOR. Y los "amigos" que se rieron del chico tendrían como "castigo"  muchas horas de trabajo comunitario y terapia de manejo de carácter (dependiendo de su condición psicológica). Otra historia (y tal vez un cúmulo de medallas olímpicas) habría tenido el muchacho de este cuento si el profesor, en vez de insultarle, mandaría a buscar la toalla en el vestidor...

"Eres un elefante dentro de la clase", le dijo su profesora de Dibujo el primer día del primer año del secundario. Ella venía de un primario impecable, donde Dibujo era su materia preferida. Y era, para hacer honor a la verdad, una joven promesa. Ese año, se llevó Dibujo a diciembre. Volvió a dibujar 28 años después, cuando –terapia mediante– descubrió cuánto la había inmovilizado esa frase. ¡28 años tuvieron que pasar para que la artista (después de muchas sesiones de terapia psicológica) tenga hoy un futuro prometedor! Pero bueno, DIOS tuvo que intervenir para que esto pasara...

El Perito Moreno fue el lugar elegido para festejar sus 10 años de casados. Caminata por el glaciar, todos los turistas en hilera para no resbalarse. Ella iba delante; él, detrás. "Tu trasero me tapa todo el sol", fue la frase que eligió él para hacer un chiste. Y no entendió por qué esa noche ella se encerró en el baño a llorar...

Son frases que no te matan, pero te marcan para toda la vida. Frases que NUNCA debimos decir. Si no te despiertas a tiempo y buscas a DIOS para que te ayude a superar todo ese trauma que te hicieron esas malditas frases, no importa cuántas horas de terapia le dediques a deshacerlas, ellas están ahí... rondando, para reaparecer sin previo aviso. Son frases que, cuando las cuentas, te parece que estás exagerando, que no pudieron ser así, que quizá las recordás mal... Entonces descubres la crudeza de esas palabras.

Lo bueno es que un día, porque ese día –créanme– finalmente llega, te sacas uno por uno todos los puñales que te clavaron en el cuerpo y en el alma, te haces un sana, sana, colita de rana y descubres que no fueron dichas con odio, que los responsables de escupirnos tamañas frases son seres que cargan, a su vez, con otras frases. Y entonces llega el perdón. Y perdonamos. Más adelante –bastante más adelante– viene la compasión. Es ahí cuando volvemos a sentirnos felices, con ganas de caminar sobre el Perito Moreno más allá de nuestras limitaciones, de nadar y gritar: "Tengo frío, tráeme una toalla", de hacer una lista con toda la gente que te quiere. Porque no solamente te quieren los perros...

Tratemos de pensar antes de hablar... ya que las PALABRAS QUE DUELEN tardan muchos años en salir del corazón del otro, y hasta a veces no salen... No perdamos tiempo con los que queremos, porque perdonar lleva mucho tiempo... PENSEMOS ANTES DE HABLAR... TRATEMOS DE NO HERIR EL CORAZÓN DE LOS QUE MAS AMAMOS...

"PALABRAS DE AMOR, ALEGRAN EL CORAZÓN"...

miércoles, 22 de noviembre de 2017

LLAMADO DE ATENCIÓN A LOS HOMBRES...

Las relaciones de pareja han cambiado mucho a lo largo de la historia, y en cada cultura.
Los hombres solían controlar casi completamente las vidas de sus esposas anteriormente, y ellas eran poco menos que un adorno en casa, sólo útil para hacer bebés.
En la actualidad las cosas han cambiado mucho, y las mujeres son cada vez más independientes y respetadas. Los hombres que menosprecian el valor de una mujer son menos con cada día que pasa, y la igualdad de sexos en todo sentido, a pesar de que aún no la alcanzamos, está más cerca con cada día que pasa.
Por todo esto, no se puede entender que aún hoy en día haya mujeres que dejen que sus novios y esposos las maltraten. No puedes prolongar una relación romántica tóxica si te das cuenta de que esa persona que quieres no tiene el mínimo respeto por ti.


Busca ayuda profesional si alguna de las cinco te aplica. Ningún hombre que te haga esto podrá merecerte.

  • Te controla como quiera. Nunca es buena señal que un hombre siempre quiera saber qué haces, con quién estás, hasta qué vistes. Es algo que sólo hace la gente manipuladora, y no puedes permitir que un hombre te mangonee así. Evita una pareja manipuladora y controladora.
  • Te hace sentir insignificante. Nadie se merece oír que su vida no importa, o que no es especial de ninguna manera. Si tu pareja no deja de insultarte, de decir que eres una fracasada o que no haces nada bien, es momento de poner distancia. No dejes que un hombre afecte tu autoestima de esta manera.
  • Te obliga a vivir en el anonimato. Un hombre que no le diga a su familia y amigos que está contigo no es una buena pareja. Significa que puede estar usándote por su propio beneficio, y no que te quiera como tú a él. Evita a un hombre así a toda costa.
  • Te hace daño físico. Si tu pareja da alguna señal de agresividad, así diga que es por juego, tienes que estar muy consciente de que eso puede empeorar con el tiempo. Si no quieres permitir que eso pase, aléjate de él cuanto antes.
  • Te traiciona. Si un hombre te cambia por otra, te pone los cuernos, o te hace sentir su segunda opción de alguna manera, tienes que saber que no es para ti. Un hombre que te merezca nunca te va a dejar en segundo lugar.

Cuida de tus relaciones, y no pierdas la autoestima por culpa de personas que no te merecen. Busca el amor en donde sí valga la pena encontrarlo.

viernes, 10 de noviembre de 2017

¿ESTAMOS DESTRUYENDO LA AUTOESTIMA DE NUESTROS HIJOS Y NO NOS DAMOS CUENTA?

Una buena autoestima se desarrolla principalmente con el reconocimiento de nuestros puntos fuertes, pero también de nuestros límites.
Hoy sabemos que la confianza en uno mismo y el sentimiento de sabernos amados permiten afrontar mejor los fracasos y las desilusiones que inevitablemente llegan a la vida de cada ser humano.
Para que un niño adquiera una imagen positiva de sí mismo, va a necesitar de sus padres porque ellos serán quienes jueguen el rol principal en la construcción de esta confianza.

Empecemos por nosotros mismos.

¿Alguna vez te preguntaste cómo aprendieron los hombres primitivos a pescar, cazar y recolectar sus alimentos? Simplemente imitando a los mismos animales.
El hombre es básicamente un ser social y que aprende por imitación, por eso siempre hablamos de que los padres somos el espejo en el que nuestros hijos se miran para forjar su propia personalidad y desarrollar conductas personales.
De la misma manera la autoestima también se enseña y se aprende.
Los niños nos observan todo el tiempo y sabiendo esto, debemos tener en cuenta algunos aspectos que es importante demostrar:

  • No te desanimes ante el primer obstáculo ni ante un objetivo que demanda esfuerzo. Que tus hijos te vean ser perseverante.
  • Muéstrate orgulloso de tus logros, aun cuando sean pequeños.
  • Realiza actividades que te gusten por placer.
  • No demuestres estar pendiente de la opinión de los demás.
  • Explica con motivos razonables que en determinados momentos debes ponerte como prioridad. (Por ejemplo, si estás enferma, es justo que descanses y otros se ocupen de llevar adelante la casa).
  • No te subestimes. Si cometiste un error, o simplemente no sabes realizar una tarea, explica a tus hijos que la próxima vez te esforzaras por hacerlo mejor.
  • Durante la cena, propone a cada integrante de la familia que cada uno nombre un logro o algo bueno que haya hecho ese día.
  • Si consideras que no logras ver el lado positivo de las cosas, consulta con un profesional. Una baja autoestima de los padres o un estado depresivo, puede minar la confianza de los hijos en sus propios padres y en sí mismos.

¿Qué debemos evitar?

Los niños desarrollan en primer lugar seguridad y un lazo de confianza con sus padres a través del afecto y los cuidados constantes que recibe. Cuando respondemos a sus necesidades, los niños desarrollan poco a poco el sentimiento de ser lo suficientemente importantes para quienes los rodean.
En su interior se proyecta la imagen de: “Me siento seguro, me escuchan, me cuidan”. Al mismo tiempo, cuando los dejamos explorar el Universo por sí mismos, la idea que aparece es la que forja la autoestima: “Mis padres confían en mi”.
Pero, ¿qué pasa cuando cometemos errores sin advertirlo y con ello estamos echando por tierra su autoestima?
A veces, el amor puede ser la antesala a los excesos, como por ejemplo, la sobreprotección y a instalar la idea de que nunca podrán valerse por sí mismos si no estamos nosotros para explicarles lo que deben hacer y cómo lo deben hacer.
Vamos a ver cuáles son los errores a evitar:

  • No sobreprotejas a tu hijo, porque no sólo le impedirás aprender, sino que al mismo tiempo le estás enviando un mensaje errado generando la idea de que es incapaz de hacer algo bien o de que no confías en él.
  • No lo critiques. Si siempre estás haciendo comentarios negativos a tu niño y si a pesar de sus esfuerzos, te muestras insatisfecho de su trabajo o su comportamiento, solo conseguirás que se desanime.
  • Aunque su logro no sea el mejor o no lo haya hecho del todo bien, igual felicítalo. Cada tanto y a solas, muéstrale con amabilidad de qué manera puede hacerlo mejor. ¡Nunca critiques a tu hijo!
  • Si tu hijo comete un error o no actúa de manera correcta, es importante centrar la atención en la acción y no atribuir la acción a la personalidad. Es preferible decir “Tu actitud no estuvo bien”, en lugar de decir “eres malo”, o “eres egoísta”.
  • Por muchos errores que cometan, nuestros hijos siempre valoran lo que nosotros como padres opinamos de ellos. Todo lo que digas tendrá en ellos un impacto negativo o positivo.
  • Nunca lo humilles, ni lo rebajes, ni te burles de él.
  • Se siempre positivo. Explica las cosas sin amenazar, sin gritar y sin insultar. Los comentarios hirientes dejan una marca indeleble y no construyen nada positivo.
  • ¡Eres el centro del Universo de tu hijo! ¡Nunca lo olvides! Los niños son muy sensibles a la mirada de sus padres. No lo ignores. Interésate por todo lo que tenga que contarte. La atención que le prestes es muy importante para él.
  • Si bien es positivo animar a nuestros hijos a que vayan por más, debemos mantenernos realistas en nuestras exigencias para que estén en concordancia con sus posibilidades. No seas muy exigente. Si no logra lo que esperas de él y se lo haces saber, puedes afectar su confianza.
  • ¡Nunca lo compares! Nuestros hijos son todos diferentes y cada uno tiene sus defectos y sus virtudes. Es decir, son personas. Comparar con sus hermanos o con otros niños sólo contribuirá a minar su confianza e incluso a desarrollar celos innecesarios. No alteremos el buen clima que debe reinar en una familia con actitudes que generan competencia, resentimiento y rencor.
  • En todo caso, compáralo consigo mismo. Destaca sus logros y sus progresos.

¿Cómo ayudarlos?

Muchas veces sabemos lo que no debemos hacer pero no tenemos claro qué debemos hacer. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a fortalecer su autoestima? Aprovecha tu influencia sobre tus hijos y contribuye a hacer de ellos seres confiados y seguros. Te dejamos algunos consejos.

  • Lo primero, dile que confías en él.
  • Valora sus esfuerzos. ¡El esfuerzo muchas veces es más importante que el resultado! Y eso aplica tanto a grandes como a chicos.
  • No se trata de festejar todo lo que hace, sino de notar y hacerle notar que ves lo bien que ha hecho un trabajo o lo importante de que haya encontrado una solución a un problema. Esto es muy importante para él.
  • Tal vez en algún momento debemos enfrentarnos al hecho de que tu hijo tiene dificultades para realizar algo en concreto. Todos tenemos limitaciones y de hecho nadie puede hacer absolutamente todo bien. Es importante destacar el progreso, el esfuerzo y el empeño puesto en mejorar.
  • Explica a tu hijo que un error no tiene que verse como un fracaso, y un fracaso puede ser la oportunidad para generar algo nuevo y mejor. Muéstrate orgulloso de él aunque se equivoque y reflexionen juntos sobre cómo hacerlo mejor la próxima vez.
  • Ya desde muy pequeños nuestros hijos pueden realizar pequeñas tareas en el hogar. Ordenar sus juguetes, hacer su cama, lavar su taza. Darle responsabilidades con cariño y respeto es una oportunidad para que desarrolle sus habilidades y se sienta orgulloso de sus logros.
  • Pasa tiempo con tus hijos. Sabemos que las obligaciones que tenemos son muchas y también los padres estamos muy exigidos, pero darle tiempo de calidad a nuestros hijos les hará saber que te interesas por ellos.
  • Demuestra a tu hijo que lo amas sin condiciones y que tu cariño no está condicionado a nada.
  • Deja que tu hijo te cuente cómo se siente y exprese sus sentimientos. ¡Anímalo a esto!
  • Intenta que tu hijo aprenda a conocerse a sí mismo. Ayúdalo a descubrir cuáles son sus mejores condiciones.
  • Permite que de a poco vaya tomando sus propias decisiones. Puedes empezar por dejar que escoja qué ropa ponerse, por ejemplo.
  • Anímalo a aceptar desafíos acordes a sus posibilidades.
  • Sé realista en cuanto a las expectativas que tengas sobre tus hijos.

Como adultos ya hemos atravesado éxitos y fracasos y sabemos que son inevitables. Podemos guiar a nuestros hijos, pero no podemos ponerlos a salvo de todo lo que pueda acontecer en sus vidas. Ellos deben transitar sus propias experiencias.
Poco a poco aprenderán a desarrollar mayor autonomía, habilidades y competencias que les harán vivir éxitos y también fracasos, algo a lo que no debemos tener miedo, porque es importante destacar que es una forma de volver a empezar.
La perseverancia no está instalada en nuestros hijos. Es normal que los niños no quieran hacer un segundo intento en algo con lo que no les fue bien. Y precisamente nuestro rol es el de animarlos a volver a intentarlo.
Estimularlos y reconocer el esfuerzo, que ya en sí mismo es un logro, los hará sentirse especiales y cuando veamos la alegría reflejada en una sonrisa será nuestro turno de recibir una cuota de autoestima al deleitarnos disfrutando de los frutos de todo lo que hemos sembrado como padres.

lunes, 6 de noviembre de 2017

¡TODAVÍA ESTÁS A TIEMPO!

Una vez escuché decir a alguien: “La vida son tres días y ya pasaron dos”. Sí, puede sonar un poco extremo, pero el punto es que cuando llegas a una determinada edad esta reflexión ya no te parece tan exagerada, sino más bien, un resumen de lo vivido hasta el presente.

Y entonces empiezan a aparecer estos interrogantes que a todos en algún momento nos llegan: ¿A dónde voy? ¿Por qué no hice…? ¿Por qué no dije…?
Para algunos pocos puede haber respuesta, pero la gran mayoría se encontrará buscando en la memoria y en el historial de sus vidas una explicación para todo eso que podría haber sido y no fue.
Y créanlo o no, el arrepentimiento por todo eso que nos hubiera gustado hacer y no concretamos nunca por diversos motivos empieza a hacer mella y el lamento rápidamente puede convertirse en depresión.
El paso del tiempo no sólo supone que algunas oportunidades se dejaron escapar, sino que ya el físico no nos acompaña para realizar determinadas tareas para las que es necesario tener una condición física acorde.
Por eso, hoy que todavía eres joven o que aunque no lo seas tanto, tu cuerpo responde a tus exigencias, reflexiona y analiza sobre esta lista de cosas, hecha por aquellos que se formularon muchos interrogantes cuando ya no había retorno.

  • No haber conocido otros lugares: Trabajamos, ahorramos y cuando llega el momento de disfrutar, el dinero se nos va en otras prioridades. Aunque te digas que Las Pirámides de Egipto siempre estarán ahí, no lo dejes pasar. ¡Hazlo ahora que puedes!
  • No haber aprendido otro idioma: Siempre tarareabas esa canción que te encantaba pero nunca supiste qué decía la letra. ¿Por qué no empezar esta misma semana con el curso del idioma que siempre quisiste hablar? Nunca es tarde para aprender algo nuevo.
  • Terminar con una mala relación: Cuando se habla de “relación” no siempre nos referimos a una relación de pareja, sino también a amistades que no nos dejan nada bueno y que solo amargan nuestra vida. ¡Libérate hoy mismo de gente tóxica!
  • No haber usado protector solar: Un error propio de la juventud. El sol es vida, luz y calor… y claro que sí; pero también es arrugas, manchas en la piel y otras complicaciones más serias. ¡Protégete!
  • Ir a conciertos de tus músicos preferidos: ¡Para ellos también pasa el tiempo! Cuando se presente la ocasión, sé el primero en comprar las entradas para un concierto de ese artista que te apasiona.
  • Tener miedo excesivo: El miedo paraliza. Y es así: nada se habría logrado si algún valiente, osado y audaz no se hubiera atrevido a algo que podía parecer muy arriesgado o loco. ¡Anímate!
  • Adecuarse al rol de su género: Tal vez uno de los mandatos familiares más arraigados en muchos de nosotros. Cosas para hombres… cosas para mujeres… ¡Libérate de los estereotipos y haz lo que te plazca!
  • Permanecer por años en un trabajo que detestas: No perdemos de vista que muchas veces no hay alternativa. Hay que vivir y pagar cuentas para vivir. Pero si tu oportunidad de dejar ese lugar que no te motiva y en donde no te valoran aparece, no lo pienses dos veces. Cuando algo termina, siempre algo nuevo empieza y que hasta puede ser mejor.
  • Miedo a decir “Te amo”: Quedarse esperando a que el ser amado dé el primer paso puede ser el peor error de nuestras vidas. No dejes que el tiempo pase para ver cómo esa persona se aleja para nunca más volver. Toma la iniciativa y guarda la tranquilidad de haber hecho todo por conseguir ese amor. ¿Y si al otro le está pasando lo mismo? ¡Piénsalo!.
  • Preocuparse demasiado por lo que piensen los demás: Esto es algo a lo que casi nadie escapa y que cada individuo debe resolver por sí mismo. Los demás nunca dejarán de opinar sobre cosas de las que por lo general, no saben nada. Nadie te conoce mejor que tú mismo. “A palabras necias, oídos sordos”. Concéntrate en tus objetivos porque nadie puede vivir tu vida.
  • No haber agradecido lo recibido: Todo pasa por una razón y cada situación que atraviesa nuestras vidas o cada persona que cruza nuestro camino nos deja algo en qué pensar. Agradece cada cosa que te llega porque todo eso ha forjado la persona que eres.
  • Compadecerte eternamente: Por mucho que nos esforcemos no somos el ombligo del mundo. Cuanto antes entiendas y asumas esto, podrás disfrutar de las cosas que te tiene reservadas el destino.
  • Haber sido rencoroso: El rencor sólo nos hace perder oportunidades. Pensar en el daño que nos hizo alguien que tal vez ya ni siquiera se acuerde de nosotros es inútil y envenena el alma. No te restes energía para cosas importantes aferrándote a situaciones del pasado. Déjalo ir.
  • No haber preguntado más cosas a tus abuelos antes de perderlos: ¿Quién no recuerda anécdotas o cosas que decían nuestros abuelos? Un día lamentamos no haber pasado más tiempo con ellos escuchando sus historias y recibiendo sus consejos. Disfrútalos antes de que se vayan.
  • No haber jugado más con tus hijos: La vida agitada, las preocupaciones, los conflictos financieros… todo conspira para restarle tiempo a nuestros hijos. No dejemos que el tiempo vuele para de pronto ver cómo abandonan el nido o se convierten en extraños.

Recuerda: Haz lo que quieras hacer, antes de que se convierta en lo que te “gustaría” haber hecho.

jueves, 2 de noviembre de 2017

¿POR FIN TE DISTE CUENTA, "MAYUYU"?


Tal vez "la forma en que caminó durante el tiempo en que estuvo con el grupo AKB48 hasta el sol de hoy no estaba equivocada", pero, ¡POR FIN! Watanabe Mayu (considerada por la prensa internacional como "el verdadero símbolo 'idol' del siglo XXI") se graduó del grupo en cuestión la noche de Halloween, ante más de 15,000 asistentes, en la Súper Arena de Saitama (Japón). Con 11 años de carrera a cuestas, y siendo (según dicen) la mejor referencia del prototipo "idol" japonés por excelencia en nuestros días, ahora tendrá que recorrer un camino totalmente diferente al que estaba acostumbrada a recorrer...
¡Le deseamos suerte y éxito, seguramente los va a necesitar en su nueva faceta!


viernes, 27 de octubre de 2017